




M. en C. Rafael Govea Villaseñor.
Todos los seres vivos estamos hechos por una o más células o por derivados de células. El funcionamiento de los organismos sólo se puede explicar recurriendo a la célula. Cuando hablamos de origen ya sea de un organismo concreto (la ontogenia) o de una especie (la filogenia) también necesitamos hablar de la célula.
El concepto de célula se formó a lo largo de varios siglos de observaciones hechas con el microscopio. Como debes recordar las primeras células fueron observadas en el, siglo XVII. ¿Quién fue uno de los primeros en observarlas? ______________________________________.
Durante los siglos XVII, XVIII y XIX se fueron perfeccionando los microscopios y las técnicas de preparación y tinción de las muestras, tanto de microbios, como de tejidos.
Antes de estos avances las observaciones al microscopio aportaban poca información de ahí que sólo al disponerse de imágenes de alta calidad fue posible realizar la generalización de lo que se llama la doctrina celular.
Ese descubrimiento, el que los vegetales y los animales están formados por células, lo realizaron varios investigadores, entre ellos, Mattias Schleiden en 1837 y Theodor Schwann en 1839.
Para una descripción histórica del surgimiento de la Teoría puede recurrirse a: Duchesneau, François (1992) Cómo nació la teoría celular, Mundo científico, 12(120):26-37
En la actualidad podríamos expresar la doctrina celular de la siguiente forma:
Todo ser vivo está construido por células, ya una, ya muchas o por derivados de células. El funcionamiento de un organismo es el resultado de acción de una célula o de la acción coordinada de muchas de ellas. Finalmente, el origen de un ser vivo siempre tiene que ver con una célula, tanto respecto a la ontogenia o desarrollo de un organismo en particular como en la filogenia o evolución de cada especie de organismo.
Es decir no hay vida sin células.
Regresando al siglo XIX después del planteamiento de la teoría celular, rápidamente se concluyó que había también dos tipos principales de células: la célula animal y la célula vegetal.
Era lógico que eso ocurriera ya que por aquellos años se pensaba que todas las especies de seres vivos podían clasificarse en animales y vegetales (ahora sabemos que no es posible) y también porque las células de esos organismos son grandes; su tamaño oscila entre los 10 y 100 µm a diferencia de las células bacterianas que miden mucho menos, de cerca de 0.2 a 10 µm. Por supuesto hay células nucleadas menores de 10 µm y bacterianas mayores de 10, como Epulopiscium fishelsoni que mide 600x80 µm
Ese pequeño tamaño las hacia apenas perceptibles a los microscopios por entonces existentes, de ahí que su estructura interna fuera irresoluble por ellos y se le supuso semejante a la de las células de animales o de las plantas.
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Sólo con el invento del microscopio electrónico en los años previos a la segunda guerra mundial y sobre todo después de ésta fue posible observar la ultraestructura de las células (La palabra ultraestructura se refiere a las estructuras que miden menos 100 nm y que únicamente son observables usando el microscopio electrónico).
Pronto fue evidente que los dos tipos principales de células no eran, ni la vegetal, ni la animal. Pues éstas tenían un enorme parecido ultraestructural y se diferenciaban enormemente de las células bacterianas a las cuales se les había supuesto del tipo de las vegetales.
En la tradición escolar ha habido una enorme resistencia en aceptar este hecho y es probable que el libro de biología de secundaria que usaste y algunos maestros que te dieron clase lo hicieron o harán en el futuro e insistan en el concepto antiguo.
La idea moderna es clasificar a la multitud de tipos celulares realmente existente en dos clases:
1. La célula procarionte (Procariótica) cuyo nombre hace referencia al hecho de que estas células son seres (-onte) es decir, algo que existe, que existió; desde antes (pro-) de que apareciera un organelo llamado núcleo (-cario-). Por tanto estas células no tienen núcleo, sino nucleoide. Ve la primer figura.
2. La célula eucarionte (Eucariótica) cuyo nombre hace referencia al hecho de que estos seres (-onte) poseen un verdadero (eu-) núcleo (-cario-). Observa la segunda figura.
La idea de que hay células nucleadas y células anucleadas es útil porque esa diferencia anatómica está relacionada con su funcionamiento y conducta. De modo que observándolas al microscopio uno puede deducir las propiedades y facultades que es probable que ellas puedan desplegar.
1 comentario:
Mi duda es si solo las bacterias son células procarióticas por ejemplo los virus las levaduras.
Otro punto que me parecio importante es como se formaron las células eucarióticas apartir de la evolución o no se como se le pueda llamar de que una célula procariótica surgen las eucarióticas a través de una bacteria.
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